¿Cómo utilizar la brújula? ¿Cómo funciona? La guía definitiva 2021

como utilizar la brujula

La brújula es un objeto que a menudo la gente no sabe utilizar, a pesar de que es muy conocido: se ve en películas y cómics, y los aficionados a la montaña y el alpinismo, así como los que trabajan en alta mar, nunca podrían prescindir de ella.

No se puede prescindir del uso de la brújula en determinadas circunstancias, a pesar de que existen herramientas de orientación mucho más tecnológicas y fáciles de usar.

El GPS o las brújulas integradas en algunos relojes de pulsera o smartphones no pueden sustituir a la brújula, que a diferencia de los dispositivos más tecnológicos no necesita pilas para funcionar y está siempre lista para ser utilizada.

A continuación veremos cómo utilizar la brújula, cómo funciona y qué \debe hacer para asegurarse de que funciona correctamente.

¿Qué aspecto tiene y cómo utilizar la brújula?

Existen diferentes tipos de brújulas: la brújula plana, la brújula prismática, la brújula de rumbo y la brújula de mano. Una cosa es cierta: todos tienen una aguja imantada que se orienta según los campos magnéticos de la Tierra.

El tipo de brújula más común es la llamada brújula plana, que es la preferida por los excursionistas. Se compone de una placa fija, que es la base estacionaria sobre la que se fija la brújula, y que en algunos modelos es transparente para facilitar la superposición con los mapas topográficos, y un estuche en el que se aloja el instrumento propiamente dicho.

como utilizar la brujula

Las partes funcionales de la brújula, las que hay que conocer para entender su uso y poder leer las indicaciones, son:

  • La flecha de dirección: generalmente se encuentra en la placa y apunta hacia fuera del instrumento;
  • La esfera: es el bisel que da una vuelta completa de 360° a la brújula, donde se lee la amplitud de los ángulos;
  • El puntero magnético: la aguja que gira e indica el norte;
  • La flecha de orientación: una flecha no magnética situada en el interior de la brújula.

Estos componentes son los que le permitirán orientarse en todas las circunstancias, una vez que haya comprendido su funcionamiento. Veamos ejemplos prácticos de cómo funciona una brújula y cómo orientarse con este antiguo instrumento.

¿Cómo utilizar la brújula para orientarse en un mapa?

Brújula y mapa

La capacidad de orientarse con una brújula y un mapa es una habilidad esencial si te gusta caminar por el bosque o por los senderos de montaña. Entonces, cómo se puede encontrar el camino utilizando sólo una brújula y un mapa?

En primer lugar, la brújula debe colocarse sobre el mapa, con su lado largo coincidiendo con uno de los dos lados del mapa.

Una vez posicionados, la brújula y el mapa deben girar al mismo tiempo hasta que el Norte de la aguja magnética coincida con el punto de mira de la brújula a lo largo de la flecha de orientación.

De este modo, hemos localizado el Norte en el mapa y podemos leer el mapa. Pero esto no es suficiente para orientarse con precisión.

Los conceptos clave: acimut y declinación

Encontrar el Norte, como hemos visto, no es suficiente para orientarse. Es importante saber que existe una diferencia entre el norte verdadero y el norte magnético, es decir, el norte medido por una brújula.

El norte verdadero, o geográfico, es el lugar donde convergen todas las líneas del mapa, es decir, el Polo Norte, y en los mapas siempre coincide con la parte superior del mapa.

La diferencia entre el norte verdadero y el norte de la brújula se debe a las variaciones del campo magnético terrestre. El norte magnético está desplazado unos 11 grados con respecto al eje terrestre, por lo que la lectura de la brújula será muy diferente si se encuentra en el Extremo Oriente o en Europa.

azimut-declinación

¿Cómo evitar los problemas de deslizamiento entre el norte magnético y el geográfico? Compensando la declinación, que es la diferencia entre el norte verdadero y el norte magnético.

¿Cómo se utiliza una brújula? ¿Y cómo se lee? En primer lugar, hay que calcular el acimut, es decir, el ángulo formado entre la dirección Norte marcada por la brújula y el punto de referencia que se observa.

El acimut se mide en grados y en el sentido de las agujas del reloj, así:

  • El acimut 0° será un objeto exactamente al norte del punto de observación;
  • azimut 90° uno al extremo este;
  • El acimut 180° se referirá a un objeto situado al sur de nosotros;
  • El acimut 270° indicará una referencia al oeste.

La declinación se mide utilizando el acimut como unidad de medida: por lo tanto, tendremos una declinación negativa si la aguja apunta al oeste, y una declinación positiva en la otra mitad de la esfera donde la aguja apunta al este.

Esto es para dirigir la brújula hacia el norte verdadero. Una vez establecida la declinación, la brújula puede y debe ser compensada girando el tornillo de compensación.

¿Cómo utilizar la brújula sin un mapa?

usar la brújula sin mapa

Para aprender a usar la brújula, lo mejor es probarla en un campo abierto sin demasiados puntos de referencia que ayuden a la orientación.

Con la brújula apoyada en la palma de la mano, mueva la brújula hasta que la dirección de la flecha apunte en la dirección en la que se está moviendo. En ese momento, a no ser que vayas precisamente al norte, la aguja magnética se moverá a la derecha o a la izquierda.

En este punto, gire el dial hasta que la flecha de orientación se alinee perfectamente con el norte de la aguja. Una vez que estén alineados, sabrá con seguridad que su flecha apunta al norte magnético.

Desplácese hasta que la flecha de orientación se superponga a la aguja magnética y, a continuación, comience a seguir la flecha de dirección. Para seguir mejor la indicación de la flecha de dirección, es aconsejable tomar como referencia un objeto lejano y no demasiado grande, que pueda ayudarle a referir la dirección a un punto preciso y fácilmente reconocible.

Una vez que haya alcanzado el punto de guía identificado, tendrá que encontrar otro para continuar su viaje con seguridad.

Es tan importante tener siempre un punto de referencia que en caso de niebla o mala visibilidad es aconsejable que un compañero camine delante de ti y utilice su voz como punto de referencia para guiarse.

Algunas cosas importantes a tener en cuenta sobre cómo utilizar la brújula

Hemos visto qué es una brújula y cómo funciona, y sabemos cómo debe utilizarse. Pero, ¿cómo utilizar la brújula en detalle? ¿Hay que tomar alguna precaución especial?

Pues bien, dado que el funcionamiento de la brújula está estrechamente ligado al fenómeno del magnetismo, es conveniente no utilizarla nunca en presencia de grandes objetos metálicos que puedan interferir con el campo magnético.

como utilizar la brujula

Así que si está planeando su próxima excursión al bosque y quiere utilizar su brújula para encontrar el camino, probablemente sea mejor dejar en casa la gran hebilla militar de su mochila de senderismo.

Para asegurarse de que no interfiere en el funcionamiento de la brújula, puede probar a acercarse a diversos objetos potencialmente perturbadores y comprobar uno por uno si modifican la funcionalidad del instrumento.

¿Cómo se debe manejar una brújula?

Si se avanza sin mapa, la brújula debe sujetarse perpendicularmente al cuerpo: con los codos sobre las caderas, sujete la brújula delante del pecho, formando una especie de L con los pulgares.

Es importante, para poder dar una lectura correcta de los datos, poder imaginar siempre la línea que se extiende desde nuestro cuerpo a lo largo de la flecha de dirección. Una vez que esté bien alineado con el objetivo o el punto guía, simplemente siga la dirección de su cuerpo a lo largo de la dirección indicada por la brújula.

¿Es realmente fiable?

niño-senderista

Hemos visto cómo utilizar la brújula. Pero no estaría de más preguntarse por la fiabilidad de un instrumento tan antiguo, sobre todo ante la presencia de aplicaciones y sistemas integrados que quisieran sustituirlo por la electrónica.

La brújula es un instrumento con una larga historia: inventada por los chinos como espectáculo de atracción, fue difundida en Europa por los árabes ya en el siglo XII, época de la que datan los primeros usos documentados en la navegación.

Desde entonces, ningún instrumento o tecnología ha podido suplantar el uso de la brújula, utilizada tanto por los boy scouts como por los grandes navegantes de todos los tiempos.

En el 99,9% de los casos, si ha seguido las instrucciones de uso y ha compensado correctamente la declinación, la brújula le indicará el camino correcto.